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Alcance del servicio de nutrición — Formula Pet

Última actualización: 2026-08-12

Lee esto antes de cambiar la alimentación de tu animal. Es corto y te ahorra un disgusto.


1. Qué es Formula Pet y qué no es

Formula Pet es una herramienta de cálculo y formulación nutricional para perros y gatos, y un servicio de elaboración del menú resultante.

No es un servicio de diagnóstico. No es un tratamiento veterinario. No sustituye la consulta con un veterinario.

Dicho sin rodeos:

  • No diagnosticamos enfermedades ni las detectamos.
  • No prescribimos tratamientos ni medicación.
  • No interpretamos analíticas ni pruebas de imagen.
  • Nuestros menús no curan, no previenen y no tratan ninguna enfermedad, y no los presentamos como si lo hicieran.
  • No somos un producto sanitario ni un medicamento veterinario.

Si tu animal está enfermo, quien tiene que verlo es un veterinario.

2. Qué hace de verdad el cálculo

Conviene que sepas exactamente qué está pasando por dentro, porque así entiendes hasta dónde llega.

a) Calcula cuánta energía necesita tu animal al día. En una frase: el sistema calcula cuántas calorías necesita tu animal al día según su peso, su edad, su actividad y su estado, siguiendo las guías europeas FEDIAF 2024. (Para quien quiera el detalle: aplica un factor por etapa vital y estado sobre el peso metabólico, es decir, el peso elevado a 0,75 en perro y a 0,67 en gato.) Distingue cachorro o gatito, junior, adulto joven, adulto maduro, senior, esterilizado o entero, nivel de actividad, sobrepeso, gestación y lactancia. Cuando FEDIAF publica un rango en vez de un valor único (por ejemplo en lactancia), el sistema muestra el rango y toma el punto medio como referencia.

b) Calcula qué aporta la ración. Suma, a partir de los ingredientes elegidos y sus cantidades, la energía, la proteína, la grasa, los hidratos, los minerales, las vitaminas, los aminoácidos y los ácidos grasos omega 3 y 6.

c) Compara ese resultado con los perfiles nutricionales FEDIAF 2024. Comprueba que cada nutriente se queda dentro de los mínimos y máximos recomendados —medidos por cada 1.000 kcal, que es la forma estándar de compararlos— para la etapa que corresponda: adulto en mantenimiento, crecimiento, gestación o lactancia. Marca lo que se queda corto y lo que se pasa.

d) Lanza avisos de seguridad. Tres tipos:

  • Peligro: ingredientes tóxicos para la especie (cebolla, ajo y puerro, uva y pasas, chocolate y cacao, xilitol, aguacate, macadamia, nuez moscada, cafeína, alcohol, masa cruda con levadura). El sistema se niega a certificar un plan que contenga uno de ellos.
  • Aviso: ingredientes que chocan con las alergias, intolerancias o restricciones anotadas en la ficha de tu mascota.
  • Cautela: avisos por patología registrada, cuando algún valor se sale de lo habitual en el manejo de esa condición (fósforo y proteína en enfermedad renal, cobre en enfermedad hepática, grasa en pancreatitis, hidratos en diabetes, sodio en cardiopatía, densidad energética en obesidad, minerales en problemas urinarios).

3. Cuáles son sus límites

Esto es igual de importante que lo anterior.

  • Calcula con los datos que registras tú. Si el peso está desactualizado, si la condición corporal está mal estimada o si falta una patología, el resultado será incorrecto. Si no hay fecha de nacimiento, el sistema asume que es un animal adulto.
  • Los valores nutricionales son de tabla, no de laboratorio. Salen de una base de datos de composición de alimentos: son valores medios. No son el análisis del lote concreto que te llega a casa.
  • Los factores energéticos son un punto de partida, no una medición. Describen a una población, no el metabolismo de tu animal. Hay que reevaluar con el peso real y la condición corporal cada pocas semanas y ajustar.
  • Los perfiles FEDIAF son para animales sanos. Cubren mantenimiento, crecimiento, gestación y lactancia. No son perfiles terapéuticos. Una dieta que cumple FEDIAF puede no ser la adecuada para un animal enfermo.
  • La detección de tóxicos y alérgenos funciona comparando nombres de ingredientes con lo que hay escrito en la ficha. No detecta lo que nadie ha escrito. No es una red de seguridad: es una ayuda.
  • Las cautelas por patología son umbrales orientativos, no un protocolo clínico. Sirven para que el profesional se fije, no para decidir por él.
  • Las guías FEDIAF son un código del sector, no una norma legal.

4. Quién responde de la dieta

El plan lo formula y lo firma un nutricionista. La responsabilidad del criterio clínico de un plan validado es de quien lo firma, conforme a su responsabilidad profesional.

Que el sistema se niegue a certificar un plan con un ingrediente tóxico es un filtro automático, no una revisión clínica. Que un plan pase todas las comprobaciones no significa que sea el adecuado para tu animal: significa que cumple los perfiles de referencia.

Esto no nos exonera de nada frente a ti. Respondemos de la herramienta de cálculo que ponemos, del producto que fabricamos y vendemos y de la entrega, conforme a la ley y sin ninguna limitación, incluidos los daños causados por un producto defectuoso (arts. 128 y siguientes TRLGDCU). Si el menú llega en mal estado o no se corresponde con lo pedido, respondemos nosotros: mira las Condiciones de contratación y el documento de Envíos y devoluciones.

5. Cuándo tienes que ir al veterinario sí o sí

Antes de cambiar la alimentación, o en cuanto aparezca cualquiera de estas situaciones:

  • Tu mascota tiene una patología diagnosticada o sospechada: renal, hepática, digestiva, pancreática, cardíaca, endocrina (diabetes, tiroides), urinaria, oncológica, autoinmune.
  • Está medicada o toma suplementos. Muchos fármacos interaccionan con la dieta.
  • Está gestante o lactante.
  • Es un cachorro o gatito en crecimiento. En razas grandes y gigantes, un exceso o un defecto de calcio durante el crecimiento provoca problemas óseos permanentes.
  • Es geriátrica o tiene una analítica alterada.
  • Pierde peso sin que lo hayas buscado, o lo pierde muy rápido.
  • Rechaza la comida. En el gato, dejar de comer más de un par de días es una urgencia real: se le puede dañar el hígado en pocos días (lipidosis hepática).
  • Aparecen síntomas digestivos: vómitos, diarrea, sangre en las heces, estreñimiento, dolor abdominal, gases marcados.
  • Cambia de forma brusca el apetito, la sed o la cantidad de orina.
  • Está decaída, con fiebre o con dolor.

Ante una urgencia, no escribas por el chat de la app: acude a un centro veterinario. El chat es un canal profesional, no un servicio de guardia, y nadie garantiza que haya alguien al otro lado en ese momento.

6. Si tu plan es de alimentación cruda (BARF)

La carne cruda no es un alimento estéril. Tratarla como tal es el error más frecuente y el que más problemas causa.

Riesgo microbiológico. La carne y las vísceras crudas pueden contener Salmonella, Campylobacter, Listeria, E. coli y parásitos. El animal puede eliminarlos por las heces y por la saliva aunque él no muestre ningún síntoma. También se han descrito bacterias resistentes a antibióticos en este tipo de producto.

Manipulación. Estas normas no son un formalismo:

  • Mantén la cadena de frío: tu menú viaja y se conserva tal y como indican la etiqueta y el documento Envíos y devoluciones. Sigue siempre la etiqueta.
  • Descongela en el frigorífico, nunca a temperatura ambiente ni al sol.
  • No recongeles lo que ya has descongelado.
  • Usa tabla, cuchillo y recipientes propios para el crudo. No los mezcles con los de la comida de casa.
  • Lávate las manos con agua y jabón después de manipularlo y después de recoger el comedero.
  • Limpia y desinfecta superficies, comedero y utensilios después de cada toma.
  • No dejes la ración a temperatura ambiente. Retira lo que no se coma en un plazo razonable en vez de dejarlo puesto todo el día.
  • Recoge las heces y lávate las manos después.
  • No dejes que el animal te lama la cara, y menos aún a un niño, después de comer.

consérvalo en el congelador desde que lo recibes. Descongela en el frigorífico solo la ración que vayas a usar, y no vuelvas a congelar lo que ya has descongelado

Huesos. Un hueso puede romper un diente, atascarse o perforar el tubo digestivo. Los huesos cocinados no se dan nunca: astillan. Si el plan incluye hueso carnoso, que te explique el nutricionista cómo y bajo qué supervisión.

Convivencia con personas vulnerables. Si en casa vive un bebé o un niño pequeño, una persona embarazada, una persona mayor frágil o alguien con las defensas bajas (quimioterapia, trasplante, inmunosupresores, VIH, enfermedad crónica grave), habla con tu veterinario antes de empezar una dieta cruda, y coméntalo también con el médico de esa persona. En muchos de estos hogares la recomendación razonable es no dar dieta cruda y optar por una opción cocinada.

Lo mismo si el animal visita hospitales, residencias o colegios, o hace terapia asistida: muchos centros no lo admiten si come crudo.

7. Etiquetado y lo que podemos decir de un alimento

La comercialización de alimentos para animales está regulada. En particular:

  • El Reglamento (CE) 767/2009 prohíbe atribuir a un alimento para animales propiedades de prevención, tratamiento o curación de enfermedades, y prohíbe la información que induzca a error sobre lo que el producto hace (art. 13). Por eso no vamos a decirte nunca que un menú "cura la insuficiencia renal" o "revierte una alergia": no se puede decir, y además no sería verdad.
  • Los alimentos destinados a objetivos nutricionales particulares (los que se llaman coloquialmente "dietas veterinarias") son una categoría regulada con una lista cerrada de objetivos y requisitos propios, fijada por el Reglamento (UE) 2020/354. Nuestros menús no se comercializan como tales.
  • La información obligatoria del producto (composición, ingredientes, conservación, modo de empleo, lote, datos del responsable) va en la etiqueta. La etiqueta es lo que manda: si algo de la app y algo de la etiqueta no coinciden, sigue la etiqueta y avísanos.
  • Quién fabrica el menú: lo fabrica HASTATUPUNTO S.L. en su domicilio de Cabrerizos (Salamanca), con número de registro de establecimiento ESP37001905. El operador responsable del etiquetado es HASTATUPUNTO S.L., con los datos que figuran en el Aviso legal.

8. Cómo usar esto con cabeza

  1. Registra los datos reales de tu mascota y actualízalos. Sobre todo el peso.
  2. Deja que el nutricionista formule y firme el plan.
  3. Introduce el cambio de alimentación de forma progresiva, siguiendo lo que te indique.
  4. Pesa a tu animal cada pocas semanas y anótalo en la app.
  5. Ante cualquier síntoma, para y consulta con tu veterinario.

9. Contacto

¿Dudas sobre este documento? info@nutricione.es

HASTATUPUNTO S.L. — Diseminado Carretera Aldealengua 32, 37193 Cabrerizos, Salamanca, España. Titular de las marcas Nutricione y Formula Pet.


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